Judith Butler y el sexo
Judith Butler es profesora de Retórica y Literatura Comparada en la Universidad de California (Berkeley), además de una de las figuras relevantes de la filosofía post-estructuralista. Es sin duda una de las filósofas más influyente e inspiradora de teorías y conceptos en el campo de los estudios de género. Su libro El género en disputa (Paidós, 1990) está considerado la obra fundadora de una teoría sobre la homosexualidad y es ya un texto clásico dentro de la teoría feminista. Butler sobrepasa el género y afirma que el sexo y la sexualidad lejos de ser algo natural son, como el género, algo construido. Llega a esta conclusión basándose en las teorías de Freud y sobre todo de Lacan Ha publicado también, entre otros títulos, Mecanismos psíquicos del poder (1997), Excitable Speech (1997) y El grito de Antígona (2000).
Entre las ideas que defiende Butler se encuentran:
Para la filósofa, las investigaciones en torno al género no pueden ser solamente objeto de una disciplina. Butler no entiende el feminismo como un tipo concreto de estudios, sino como una amalgama de enfoques que configuran una visión más complementaria
En su obra, Judith Butler defiende que no es posible distinguir entre el sexo y el género. Mientras una parte del feminismo sostiene que el sexo es aquello que viene determinado por caracteres físicos (como los cromosomas o los genitales) y el género, la construcción social a posteriori en torno a la sexualidad, para la filósofa ambas cosas son construcciones sociales.
Además, defiende, la distinción entre sexo y género es útil a la justificación de un binarismo donde solo hay dos posibles determinaciones sexuales que se complementan, perpetuando el modelo opresivo heteronormativo y binario. Es necesario, sostiene, «desesencializar» ciertos conceptos dados y romper con las dicotomías que establecen.
Cuestionar la base natural o esencial de sexo y género no implica, para esta filósofa, negar que existe un cuerpo, sino que consiste en concebirlo como un campo de relaciones. Esas relaciones contribuyen a su existencia.
Sin embargo, en la línea de la concepción idealista según la cual no hay un mundo si no es a través de la percepción humana(criticada por el ecologismo antiantropocéntrico o el marxismo, entre otros), Judith Butler considera que no hay acceso a la materialidad del cuerpo fuera del discurso y que, incluso así, no se puede acceder completamente a él.
En mi opinión, la idea de que las separación del sexo en dos resultaría una opresión heteronormativa se aleja mucho de la realidad.
Pues, en mi perspectiva creo que esta separación es meramente biológica, descriptiva y necesaria en múltiples casos, por ejemplo en el caso de la medicina en la que según tus cromosomas sexuales eres más propenso a ciertas enfermedades o necesitas diferentes tratamientos.
También es necesaria la separación de sexos en situaciones como el deporte en el que es evidente la desventaja física de las personas que cuentan con las características del sexo femenino frente a aquellas que las presentan del sexo masculino, obviando las casos de hormonación voluntaria en los que esto puede variar.
Por otra parte, es cierto que considerar al sexo como algo completamente binario también sería una forma de exclusión a las personas que cuentan con una alteración de estos cromosomas (XXY, Síndrome de Turner…) o a aquellas personas que cuentan con rasgos de ambos sexos.
En conclusión, estoy de acuerdo con Butler en el que el género es objeto de investigación multidisciplinaria y un constructo social, pero el sexo sí debe ser clasificado siempre que sea tan solo de forma descriptiva y biológica y no se presente ninguna connotación ni estereotipo de cómo se supone que las personas con un sexo determinado deban de actuar o lucir.
AM I A GIRL?- Poppy
BIBLIOGRAFÍA:
https://filco.es/judith-butler-estudios-de-genero/
https://www.lavanguardia.com/libros/autores/judith-butler-72691
https://www.cccb.org/es/participantes/ficha/judith-butler/16382
Autora: Mercedes del Castillo.
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