Sara Ahmed y ser aguafiestas
¿Quién
es? ¿Desde qué corriente filosófica se aproxima?
Sara Ahmed
es una escritora británico-australiana
y académica independiente que es especialmente relevante por sus obras relacionadas
con el feminismo, ya que se dedica a investigar y escribir sobre teoría
feminista desde un enfoque queer y también desde una crítica poscolonial.
¿Qué
defiende?
En sus
escritos utiliza las herramientas típicas del feminismo para desgranar los
mecanismos de opresión y discriminación, tanto de la vida cotidiana, como en
contextos institucionales (por ejemplo, las universidades). Resulta interesante
uno de los términos que crea: la “feminista aguafiestas”, una figura con la que
se identifica y que viene a ser alguien que no parará de revelarse y apuntar
contra las discriminaciones que se pueden cometer dentro de lo que se considera
como normativo.
Por ejemplo, en su libro Vivir una vida feminista, Sara Ahmed se transforma en una especie de guía para
saber tratar el feminismo en la vida cotidiana. Nos transmite cierta
tranquilidad al sostener lo difícil que puede ser señalar lo malo de las
estructuras patriarcales, pero animándonos a la actuación, aunque el mismo
entorno se muestre convencido de volvernos a oprimir. Esta tarea termina por
repercutir en nuestro cuerpo y generar cansancio físico y mental, por
eso tenemos que cuidarnos y animarnos confiando en aquellas cosas o personas
que pueden ayudarnos en la lucha feminista.
Otro concepto interesante
que estudia Ahmed es el de la felicidad, sosteniendo que:
“Se nos ha dicho que la felicidad es aquello que
debemos querer, que una buena vida es una vida feliz. Y para mí lo interesante
no era preguntarme en qué consiste esa felicidad, sino dónde está localizada,
ya que siempre está asociada con vivir la vida de una cierta manera: casándote,
formando una familia, estudiando una carrera… Ya desde el principio, desde los
cuentos de hadas y las historias para niños, se nos dice que para ser felices
tenemos que hacer unas cosas y no otras. Y estas cosas se convierten en bienes
que dirigen a la gente a través de unos caminos muy concretos. La felicidad,
como promesa de vivir de una determinada manera, es una técnica para dirigir a
las personas”
Sara Ahmed también dirigió el Centro de
Investigaciones Feministas de Goldsmiths, en la Universidad de Londres, pero
renunció a su cargo en protesta por las denuncias de múltiples situaciones de
acoso sexual de algunas estudiantes, y ver que no eran efectivas.
Ella sostiene que muchas instituciones, pese a
sus múltiples políticas y protocolos para tratar la desigualdad, el acoso,
etc., no son reales a efectos prácticos, sirviendo solo como escaparate de la
inclusión. Es decir, nos hacen creer que se trabaja en buscar esa “felicidad institucional”
pero, en realidad, en el acto, se sigue produciendo la violencia.
Obras principales
Es autora de libros como Differences that Matter:
Feminist Theory and Postmodernism (1999), The
Cultural Politics of Emotion (2004), Queer
Phenomenology: Orientations, Objects, Others (2006),Vivir
una vida feminista (2018), La
promesa de la felicidad (2019).
Opinión
personal / Relaciones que pueden ser de interés
Si tuviera que destacar algo, sería la
aportación de la figura de la “aguafiestas feminista” antes mencionada. Este
personaje trata de ponerse en la piel de ese estereotipo de feminista que no “deja
ser felices” a los demás al acusarlos de tener comportamientos o actitudes
opresoras o discriminatorias. Aunque dichas actitudes se hagan desde el humor, la
violencia no deja de ser violencia.
Esta idea me lleva al debate sobre los límites
del humor y, sobre todo, el llamado humor negro. Resulta curioso cómo en el
momento en que el humor apunta hacia una parcela en la que cotidianamente te
sientes violentada (sea porque te identifiques como mujer –el humor machista -,
homosexual – el humor sobre “maricas” – racializadx – el humor sobre estereotipos
culturales o raciales…), ya no te hace tanta gracia.
En mi opinión, el humor no tiene límites
(literalmente, no hay nada que te impida hacer chistes sobre cualquier cosa) y la
mayoría de la comedia se basa en estereotipos y clichés. Entonces, más bien hay
que tener en cuenta y preguntarse una sola cosa: ¿es un espacio donde cabe la
comedia, donde se puede introducir ese chiste? Hay espacios dedicados al humor,
por ejemplo, eres un cómico, o eres un guionista en una serie de humor, o usas
ese tipo de chistes para reafirmar tu identidad – como gente del colectivo LGBTQ+
que utilizan la ofensa que les cae como arma de rebote, es decir, atribuyéndose
los mismos chistes que sobre ellos se dicen. Pero hay otro tipo de espacios
(donde la vida se desarrolla normalmente), en los que esos chistes son completamente
innecesarios. Este último tipo de humor se hace, principalmente, desde el
privilegio de no ser ninguna de esas identidades que hemos nombrado (entre
otras muchas), es decir, las que no son normativas.
Por esto, como sostiene Ahmed, no debemos conformarnos con aguantar ese tipo de situaciones y ser, en cierta medida, “aguafiestas” del chiste fácil… hay que decir las cosas que nos molestan para que no sigan dentro de una normalidad aceptada y compartida.
Referencias
Serri, Victor (2019). Sara Ahmed: “La felicidad es una técnica para dirigir a las personas”. El Salto Diario. https://www.elsaltodiario.com/feminismos/sara-ahmed-la-felicidad-es-una-tecnica-para-dirigir-a-las-personas
Guerrero, Sara (2019). Cómo sobrevivir al rol de la feminista aguafiestas. Pikara. https://www.pikaramagazine.com/2019/04/vivir-una-vida-feminista-sara-ahmed
(2018). Sara Ahmed. Centre de Cultura Contemporània de Barcelona. https://www.cccb.org/es/participantes/ficha/sara-ahmed/230600


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